29/11/08

Dos Mundos

Sentado en el pupitre, como si aun hubiese clase.
Hundido en su imaginación que se des-pla-za por sus nervios y músculos, huesos y sangre, hasta la punta del lápiz.
El pálido alrededor no es nada ante la prietez de su mundo, donde apenas se distingue a sí mismo.
El otro mundo lo ignora… tanto que comienza a dudar de su propia existencia.
Su encorvada espalda soporta el peso de su cabeza, de donde sobresalen esos ojos críticos de todo, hasta de su dibujo.
“Te quedó chido.”


Permaneció en _s i l e n c i o_ por un instante.

Sorprendido analizaba aquella mirada infantil, buscando ironía, tal vez hipocresía.
Tras el bresimo escaneo no pudo evitar sonreír.
“Gracias.”
Dijo mientras sentía materializarse

2 comentarios:

Doré C. dijo...

pues claro que te quedo chido
a ti siempre te quedan bien chidos tus dibujitos :D te quiero!

Elizabeth Murguía dijo...

Es carter brunwell el autor :)